En el corazón de la Puna catamarqueña, donde el viento barre las alturas y el silencio guarda secretos milenarios, un grupo de geólogos se topó con un hallazgo que cambia la forma en que entendemos la biodiversidad de Sudamérica en tiempos remotos. A 18 millones de años de distancia, emergió de los sedimentos del Neógeno el fósil de una especie única: Ichhutherium wayra, una criatura que habitó estas tierras cuando la Cordillera todavía se estaba modelando.

El descubrimiento ocurrió en la zona del Salar del Fraile y Antofalla, en el departamento de Antofagasta de la Sierra, Catamarca, cuando un equipo técnico realizaba tareas de campo y observó una roca con una forma inusual. Dieron aviso a especialistas, y así comenzó una campaña de rescate y estudio que reunió a paleontólogos de Mendoza, Tucumán y Catamarca, con el respaldo de instituciones como el CONICET, la Universidad Nacional de Tucumán, la Universidad Nacional de Catamarca y el IANIGLA.
Pero ¿quién era este ser que dormía en las entrañas del altiplano? El Ichhutherium wayra (cuyo nombre combina términos quechuas y griegos y se traduce como “la bestia del viento de los pastizales de altura”) pertenece a un linaje extinto de ungulados sudamericanos, los mesoterinos. Pesaba entre 12 y 15 kilos y se alimentaba de hierbas, adaptado a un ecosistema de pasturas altoandinas. Para tener una idea, su aspecto combinaba rasgos del carpincho con formas similares a un wombat australiano. Una criatura curiosa, sin duda, que aporta pistas clave sobre la fauna única que habitó Sudamérica durante el mioceno temprano.

Matías Armella, doctor en Ciencias Biológicas y parte del equipo de investigación, explicó que los sedimentos donde se halló el fósil son muy antiguos y poco representados en el noroeste argentino, lo que convierte al hallazgo en un verdadero tesoro geológico. Además, su estudio permitirá reconstruir cómo era el paisaje y la comunidad biológica de la Puna hace millones de años, completando un rompecabezas que conecta el presente con un pasado remoto y fascinante.
El fósil del Ichhutherium wayra se exhibe actualmente en el Museo del Hombre de Antofagasta de la Sierra, junto a otros materiales arqueológicos y paleontológicos de la región. Es una parada imperdible para quienes quieran sumergirse en la historia natural de Catamarca y sentir el pulso del tiempo en plena Puna.