El legado turístico del Indio Solari: cómo la Misa Ricotera hizo viajar a miles de argentinos

Foto del autor

By Gaby Jatón

No fue un secretario de Turismo. No creó una agencia de viajes. Ni siquiera hablaba de destinos.

Sin embargo, durante más de tres décadas, el Indio Solari consiguió algo que pocos lograron: movilizar a cientos de miles de personas por las rutas argentinas.

Cada recital era una excusa para viajar.

Había grupos que salían días antes en autos, micros, motos o casas rodantes. Dormían en campings, alquilaban cabañas, llenaban hoteles, consumían en restaurantes y conocían ciudades que quizás nunca hubieran visitado de otra manera.

La llamada «Misa Ricotera» fue mucho más que un recital. Fue uno de los movimientos culturales itinerantes más grandes que conoció la Argentina.

Tandil, Junín, Mendoza, Salta, Gualeguaychú, Olavarría. Cada ciudad se convertía por un fin de semana en el centro de una enorme peregrinación popular.

Mucho antes de que existieran los influencers de viajes o las redes sociales, miles de argentinos ya organizaban escapadas siguiendo una pasión. Viajaban para compartir una experiencia, para encontrarse con amigos de otras provincias y para sentirse parte de una comunidad.

Quizás por eso la noticia de su muerte genera tanta emoción.

Porque para muchos argentinos, el Indio no fue solamente la banda sonora de una generación.

También fue la excusa para descubrir rutas, pueblos y ciudades.

En tiempos donde hablamos tanto de turismo de experiencias, la Misa Ricotera fue una de las experiencias viajeras más masivas y auténticas que tuvo nuestro país.

Y seguramente, en alguna ruta argentina, todavía quedará alguien recordando aquel viaje inolvidable que empezó con una entrada para ver al Indio y terminó convirtiéndose en una historia para toda la vida.

Deja un comentario

WhatsApp chat