La historia de la fábrica cordobesa que está detrás de cientos de alfajores artesanales de Argentina

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By Gaby Jatón

Cuando viajamos, casi sin pensarlo, siempre terminamos llevando un alfajor de recuerdo. Es uno de esos sabores que forman parte del ADN viajero argentino. Cada provincia tiene el suyo, con recetas, texturas y rellenos que hablan de su identidad.

Pero detrás de muchos de esos alfajores artesanales hay una historia que casi nadie conoce.

En Río Cuarto, Córdoba, una empresa familiar lleva más de 120 años elaborando las tapitas que utilizan emprendedores y pequeños productores de todo el país para crear sus propios alfajores. Se trata de Productos Terzo, una fábrica que ya va por su quinta generación y que convirtió un oficio heredado de inmigrantes italianos en un verdadero aliado para quienes sueñan con emprender.

De Sicilia a Río Cuarto

Todo comenzó en 1895, cuando los tatarabuelos de la familia llegaron desde el pueblo de Paquino, en Sicilia. Traían lo único que muchos inmigrantes podían traer en aquella época: su oficio.

Empezaron con una pequeña panadería y, con el paso de los años, fueron creciendo hasta incorporar un molino harinero. Incluso un incendio destruyó gran parte de ese trabajo, pero lejos de abandonar el proyecto, la familia volvió a empezar.

Esa capacidad de reinventarse terminó marcando la identidad de la empresa durante más de un siglo.

Cómo nacieron las famosas tapitas

La historia de las tapitas de alfajor comenzó en la década del 60, cuando una receta casera llegó desde Córdoba. Lo que empezó como un nuevo producto dentro de una fábrica de galletitas terminó convirtiéndose en el corazón del negocio.

Hoy elaboran distintos tamaños y variedades, tanto de vainilla como de chocolate, adaptándose a las necesidades de emprendedores, pastelerías y fábricas de alfajores de todo el país.

Mucho más que una tapita

Durante la entrevista en Viajero Frecuente, Alejandro Terzo y Joaquín Amor explicaron que una buena tapita permite que quien emprende pueda concentrarse en lo más creativo: desarrollar el relleno, elegir los sabores y darle identidad propia a su producto.

Y ahí aparece algo muy interesante para quienes recorremos Argentina.

Cada región termina aportando lo suyo. Hay alfajores con dulce de leche, frutas regionales, vinos, frutos rojos, pistacho, licores o recetas tradicionales que nacen del lugar donde se elaboran.

Es una manera de que la gastronomía también cuente la historia de cada destino.

El boom del alfajor artesanal

Hace algunos años era común encontrar solo unas pocas marcas reconocidas. Hoy el panorama cambió por completo.

Ferias regionales, fiestas nacionales del alfajor, pequeños productores y emprendimientos turísticos forman parte de un fenómeno que no deja de crecer.

Para Productos Terzo, ese crecimiento tiene una explicación sencilla: cada vez más personas encuentran en el alfajor una oportunidad para iniciar un negocio sin necesidad de montar una gran fábrica.

De hecho, uno de los diferenciales de la empresa es que no exige compras mínimas. Quien quiera comenzar puede adquirir una sola caja de tapitas y empezar a producir desde su casa o su pequeño taller.

Un ingrediente que también viaja

Quizás alguna vez probaste un alfajor artesanal en una feria, en un pueblo turístico o durante una escapada de fin de semana sin saber que la base había salido de una fábrica de Río Cuarto.

Ese también es el encanto de viajar por Argentina: descubrir que detrás de cada producto regional hay familias, oficios y emprendimientos que mantienen vivas las tradiciones mientras crean nuevas historias.

Y, en este caso, una empresa cordobesa que lleva más de un siglo haciendo posible que cada rincón del país pueda darle su propio sabor al alfajor.

Data útil:

PRODUCTOS TERZO

  • Alsina 767 / 775
  • Río Cuarto – Córdoba.
  • Tel: (0358) 462-4327 / 462-3725 / 4635451
  • WhatsApp: 358 5610 407
  • E-mail: productosterzo@gmail.com

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