Ustedes son de los que empiezan a planificar un viaje eligiendo el destino, Lo primero piensan es qué necesitan en ese momento de sus vidas?

Porque no es lo mismo necesitar unos días de playa y descanso que tener ganas de caminar por la montaña, conocer gente nueva o, por qué no, pasar un fin de semana en un lugar con historias de fantasmas. Bueno, parece que esa forma de pensar las vacaciones va a tener cada vez más peso. Booking.com presentó sus Predicciones de Viaje para 2027 y hay algunos resultados que llaman la atención. Otros, si lo pensamos un poquito, nos van a resultar bastante familiares. La investigación se hizo entre más de 28.000 viajeros de 32 países y territorios, incluidos mil argentinos. Y la conclusión general es que estamos cambiando la manera de elegir los viajes, los compañeros, las experiencias y hasta la forma de desconectarnos del trabajo.
Vamos con algunas de estas tendencias, porque hay para todos los gustos.
VIAJAR PARA HACER ALGO QUE NUNCA HARÍAMOS
Primero, una que me gusta: parece que cada vez tenemos más ganas de salirnos de lo habitual.

El 90% de los argentinos consultados está interesado en elegir unas vacaciones para hacer algo completamente fuera de lo común. Y un 33% busca activamente sorprender a sus amigos y familiares con sus elecciones. Es decir, ese que siempre elige playa puede aparecer un día diciendo que se va a hacer trekking a la montaña. O la persona que jamás se subiría a una bicicleta puede terminar recorriendo una provincia en dos ruedas. Y esto tiene algo interesante para quienes viajamos por Argentina. A veces repetimos los mismos destinos porque sabemos que nos gustan, porque nos resultan cómodos o porque ya conocemos cómo movernos. Pero hay pueblos, rutas, paisajes y experiencias que pueden sorprendernos justamente porque no estaban en nuestros planes.
Capaz que el próximo gran viaje no sea al lugar que tenemos pendiente desde hace años, sino a ese destino del que nunca habíamos escuchado hablar.
EL PRESUPUESTO TAMBIÉN ELIGE A LOS COMPAÑEROS
Ahora viene una cuestión bastante menos romántica, pero muy real: la plata.

Nunca les pasó de organizar un viaje con amigos y descubrir, cuando empiezan a hacer las cuentas, que no todos están pensando en las mismas vacaciones? Uno quiere un hotel con desayuno, otro prefiere un departamento para cocinar, alguien propone salir a cenar todas las noches y otro empieza a calcular cuánto se ahorraría comprando en el supermercado.
Bueno, según el estudio, el 59% de los argentinos consultados reconsideró a quién invitar a un viaje por diferencias en los gastos. Y el 53% tuvo tensiones o desacuerdos durante una escapada porque el grupo tenía expectativas económicas distintas. Así que, antes de reservar, parece que vamos a tener que hablar de algunas cosas que a veces dejamos para último momento: cuánto podemos gastar, qué tipo de alojamiento queremos y qué actividades entran en el presupuesto. Porque una cosa es compartir un viaje y otra muy distinta es pasar las vacaciones discutiendo por la cuenta del restaurante.
Y acá hay una buena idea: ponerse de acuerdo antes de salir puede ahorrar bastante más que buscar una promoción.
EL DESTINO IMPORTA, PERO TAMBIÉN CÓMO QUEREMOS SENTIRNOS
Esta es otra de las tendencias que me parecen interesantes.

El 92% de los viajeros argentinos encuestados elegiría un destino principalmente por cómo quiere sentirse, antes que por el lugar en sí. Y el 84% utilizaría una herramienta que le recomendara destinos según su estado de ánimo. Piénsenlo así: a lo mejor no necesitamos conocer una ciudad nueva. Necesitamos bajar un cambio. O venimos de meses de mucho trabajo y queremos caminar, estar al aire libre y dormir sin despertador. En otro momento, quizá tenemos ganas de movimiento, de música, de conocer gente o de descubrir una historia que no conocíamos. Y el viaje puede responder a todo eso.
En Argentina tenemos opciones muy diferentes para cada momento: termas para descansar, caminos de montaña para caminar, pequeños pueblos para recorrer sin apuro, ciudades con propuestas culturales y destinos donde la gastronomía ya es una razón para viajar. Lo curioso es que, según estos resultados, la tecnología podría ayudarnos a encontrar el lugar adecuado a partir de cómo nos sentimos.
Ahora, yo me pregunto: ¿le contarían a una aplicación cómo están de ánimo para que les diga adónde irse de vacaciones? ¿O prefieren descubrirlo ustedes mismos?
VACACIONES CON FANTASMAS, MISTERIOS Y OTRAS SORPRESAS
Y ahora sí, vamos con una tendencia que puede cambiar bastante el tipo de escapada que elegimos. El turismo paranormal.

Según el informe, el 75% de los argentinos consultados se siente atraído por experiencias que permitan acercarse a lo paranormal. Y acá entran las visitas a lugares con historias de fantasmas, recorridos nocturnos, leyendas, relatos misteriosos y sitios vinculados con sucesos difíciles de explicar. No hace falta creer en fantasmas para disfrutar de una buena historia. Muchas veces, detrás de esos relatos hay edificios antiguos, personajes curiosos y episodios de la historia local que merecen ser conocidos. En nuestro país hay muchísimas leyendas urbanas, historias de pueblos, casonas antiguas y lugares que alimentan la imaginación. Y todo eso también forma parte de la identidad de un destino. Así que, si hasta ahora sus vacaciones eran playa, montaña o termas, quizás en 2027 aparezca una nueva categoría: viajar para pasar un poquito de miedo.
Eso sí, cada cual sabrá si después quiere dormir con la luz apagada.
¿Y SI LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NOS REGALA UN DÍA MÁS DE VACACIONES?
Esta me parece una de las más curiosas, porque toca un problema que conocemos todos: estar de vacaciones y seguir pensando en el trabajo.

El 51% de los argentinos consultados dice que disfruta menos del último día de descanso cuando empieza a pensar en la vuelta. Y un 33% se lleva la computadora para mantenerse al día con los correos. Entonces aparece la inteligencia artificial como posible asistente de vacaciones. El 64% estaría interesado en que la IA se ocupara de sus tareas laborales mientras está de viaje. Además, al 42% le resultaría cómodo permitir que gestione correos y tareas administrativas durante su ausencia.
La idea es que pueda organizar mensajes, identificar prioridades y dejar algunas cuestiones encaminadas para que nosotros podamos desconectarnos de verdad. Y hay un dato todavía más llamativo: el 40% le pediría a la inteligencia artificial que lo pusiera al día con todo lo que se perdió para poder tomarse un día extra sin avisar. Imagínense: ustedes en la montaña, en la playa o recorriendo un pueblo, mientras la inteligencia artificial se ocupa de parte de los pendientes. Ahora, hay una diferencia importante entre automatizar algunas tareas y dejar que una herramienta tome decisiones laborales en nuestro nombre. No todo se puede delegar, y también hay cuestiones de privacidad y seguridad que habrá que tener en cuenta.
Pero la pregunta queda planteada: si pudieran sumar un día de vacaciones sin preocuparse por los correos, ¿qué harían con esas 24 horas?
VIAJAR PARA CONECTAR CON OTROS Y HASTA PARA CONVERSAR EN PAREJA
Hay otras dos tendencias del informe que vale la pena mencionar.

La primera tiene que ver con los viajes en solitario y las actividades compartidas. El 75% de los argentinos que viajaron solos afirma que alguna actividad o desafío físico compartido les permitió generar una amistad o una conexión duradera. Puede ser una caminata, una carrera, una salida en bicicleta o una actividad deportiva. Uno empieza viajando solo y termina compartiendo el camino con personas que, hasta ese momento, eran desconocidas.
Y la segunda tendencia es todavía más particular: viajar para tener esas conversaciones que en la rutina cotidiana siempre quedan pendientes. El 51% de los argentinos consultados consideraría hacer un viaje para resolver conflictos o discusiones. Y el 92% dice que al menos una actividad durante las vacaciones le ayuda a mantener conversaciones sinceras o difíciles. Parece que caminar por un sendero, pasar varias horas en la ruta o compartir unos días lejos de las obligaciones puede generar el espacio que a veces falta en casa.
Aunque, claro, tampoco hace falta esperar a las vacaciones para hablar de lo importante.
¿QUÉ NOS DICEN ESTAS TENDENCIAS?
Hay otros cambios que aparecen en el estudio, vinculados con el bienestar, la alimentación y la comodidad durante los vuelos largos. Por ejemplo, el 91% de los argentinos consultados estaría dispuesto a hacer un viaje de larga distancia si tuviera garantizado llegar descansado y renovado.
Pero, más allá de cada tendencia, hay una idea que atraviesa todo el informe: cada vez buscamos que el viaje se adapte más a nosotros, a nuestros intereses, a nuestro presupuesto y al momento que estamos viviendo. Y eso también nos invita a mirar de otra manera los destinos que tenemos cerca. No siempre hace falta viajar lejos, gastar una fortuna o llenar cada día de actividades para vivir una experiencia diferente. A veces alcanza con cambiar el recorrido, animarse a conocer un lugar nuevo o elegir unas vacaciones que respondan a lo que realmente necesitamos.
Ahora queremos saber qué opinan ustedes. Si pudieran organizar un viaje completamente fuera de lo habitual para 2027, ¿qué elegirían? ¿Una aventura, unos días de descanso absoluto, una escapada misteriosa o un destino que ni siquiera conocen todavía?
Los leemos y los escuchamos en Viajero Frecuente.